Bebé

La primera sopa de bebé: antes de comenzar a cocinar


La preparación de la primera sopa para un bebé puede resultar ser Un verdadero desafío incluso para un chef experimentado.

Inconsciente, aparentemente fácil y rápido en rendimiento, pero su dificultad es que está preparado para el bebé. Y no es solo el sabor de la sopa, sino la calidad y el método de cocción. Estos son bastante ... específicos.

¿Cómo preparar la primera sopa para un bebé para que sea completa y completamente segura? Cómo proporcionarlo ¿Y qué es mejor evitar al cocinar?

La primera sopa para bebés, preparada con corazón

La primera sopa del bebé, ¿de qué?

La primera sopa infantil debe ser de un componente, solo cuando el niño tolera bien un componente, se puede agregar el siguiente. Al contrario de lo que parece, puede parecer extraño, ¿cómo es la sopa de papa? Sí.

Para un bebé que conoce nuevos sabores, la sopa de papa puede saber como un verdadero manjar. Además, al darle al bebé la primera sopa cocinada con papas, zanahorias y perejil, no podemos recoger qué verduras sensibilizar. Es por eso que introducimos nuevos ingredientes en el menú del bebé después de observar si todo está bien en al menos 2-3 días.

Al elegir los primeros ingredientes para la sopa, primero cuidemos de calidad del producto. Las verduras (debido a ellas serán las primeras sopas) deben ser cuidadosamente seleccionados en la tienda, preferiblemente de agricultura ecológica o de un proveedor familiar. Si no está seguro de la calidad, elija una sopa lista de un frasco o pele las verduras de la piel.

Al comprar verduras, evitamos las que están demasiado crecidas, con trozos de moho, marchitas. Para la primera sopa lo mejor será: papa, zanahoria, perejil o calabaza.

¿Cómo preparar la primera sopa para un bebé?

La primera sopa de bebé requiere una preparación adecuada.

Es bueno usar agua de manantial. Vierta una pequeña cantidad de agua en la olla y hierva.

Verduras (por ejemplo, zanahorias) pelar, lavar, cortar en cubos y tirar al agua hirviendo, cocine a fuego lento hasta que estén tiernos (unos 15 minutos). Al final de la cocción, agregue una cucharadita de mantequilla, aceite de oliva o aceite de colza, para facilitar la asimilación de los valores nutricionales de las verduras y darle al bebé la energía necesaria durante el desarrollo.