Bebé

Un seno para una alimentación: ¿es una buena regla?


Amamantar a un bebé recién nacido debería ser fácil. Lamentablemente, este no suele ser el caso. Se plantean dudas sobre la frecuencia de la lactancia materna, el horario de alimentación, así como su duración. A veces, durante la alimentación, el bebé se duerme y no consume suficiente comida, sucede que a menudo se separa del seno, está nervioso y llora. La clave del éxito es aplicar el principio: un seno para una alimentación.

¿Por qué es tan importante que un niño vacíe un seno?

Los senos producen leche diferente que cambia durante la alimentación. Cuanto más dura la alimentación, más nutritiva y calórica es la leche.

Poco después del parto, los senos producen calostro, llamado leche de inicio. En esta etapa, la leche es particularmente rica en anticuerpos y glóbulos blancos que protegen al recién nacido de enfermedades y alergias. Además, el intestino está revestido y reforzado contra microorganismos, que no son difíciles en el entorno externo.

El calostro se digiere fácilmente. Prepara el sistema digestivo para funciones más avanzadas. Contiene proteínas, baja en carbohidratos, también tiene propiedades laxantes que le permiten limpiar el sistema digestivo y secretar la primera pila: meconio.

En pocos días, el calostro se transforma en leche de transición y luego en leche madura. La leche madura al comienzo de la alimentación es menos frecuente (contiene más agua y lactosa), le permite satisfacer la sed del bebé y, con el paso del tiempo, aumenta la cantidad de grasas que le permiten satisfacer el hambre.

Si el niño vacía un seno durante una alimentación y luego obtiene leche del otro seno, le permite proporcionar todos los nutrientes valiosos.

La primera alimentación puede llevar mucho tiempo y es frecuente.

La primera alimentación de un bebé recién nacido puede demorar hasta 45 minutos. Sin embargo, en lugar de impacientarse o mirar su reloj, relájese. Observe si el bebé recién nacido se duerme, porque dormir durante la alimentación puede ser dulce, pero reduce la posibilidad del niño de obtener todos los nutrientes valiosos necesarios para su crecimiento adecuado.

Un bebé recién nacido puede solicitar comida cada 1.5-2 horas. Es importante satisfacer estas necesidades. Solo de esta manera se puede garantizar la producción adecuada de leche. La alimentación frecuente tiene un efecto positivo en usted: lo protege contra daños, hematomas e hinchazón dolorosa.

Con el tiempo, los intervalos entre la alimentación pueden ser más largos, hasta la crisis de lactancia, cuando será necesario colocar al bebé en el seno con mayor frecuencia.