Niño pequeño

Fimosis en niños: ¿cómo reconocer y cuándo reaccionar?


La fimosis es un problema bastante común para los padres de niños pequeños. Aparece con mayor frecuencia el día del nacimiento como un estrechamiento del prepucio. Es la norma durante algún tiempo, luego debe intervenir, cuidando el desarrollo adecuado del niño. ¿Cuándo y cómo tratar la fimosis, a qué señales vale la pena prestarle atención?

¿Qué tan común es la fimosis en los niños?

La fimosis es un problema conocido por la medicina y los médicos. Hasta los 2-3 años, reconocidos por su fisiología, los niños pequeños nacen con fimosis y este hecho no debería molestar. El pene de los recién nacidos está protegido de forma natural, protegido por el prepucio de tal manera que la cabeza del pene no puede quedar expuesta.

En los primeros años de vida, el prepucio no es muy flexible, pegado a la bellota, esta situación cambia durante el desarrollo. El proceso de esto se describe aquí.

Si el proceso de pelar el prepucio no funciona correctamente, el médico determina la fimosis. Y este problema debe abordarse, preferiblemente bajo la atenta mirada de un buen especialista.

¿Cuándo requiere intervención la fimosis?

La aparición de fimosis en un niño de tres años debería motivar a los padres a visitar a un médico. Si el prepucio no se puede quitar a esta edad, esta situación debe tomarse en serio. Por supuesto, un padre no puede dar pasos demasiado agresivos, exponiendo el prepucio por la fuerza, porque de esta manera puede hacer más daño que realmente ayudar a su hijo.

Vale la pena ir al médico antes del tercer cumpleaños, especialmente si el niño observa síntomas negativos:

  • hinchazón, inflamación, enrojecimiento
  • secreción purulenta
  • ansiedad al orinar
  • trastornos de micción
  • infecciones recurrentes del tracto urinario.

Tratamiento de fimosis en un niño

Si el niño tiene menos de dos años y la fimosis fisiológica no se acompaña de señales alarmantes, deje la situación como está. No tire del prepucio ni juegue con él.

Si la fimosis congénita no desaparece después de los tres años, se debe comenzar el tratamiento. Por lo general, es de naturaleza conservadora, el médico recomienda con frecuencia la descarga diaria suave del prepucio hasta la primera resistencia, para que el niño no cause dolor. Es mejor hacerlo durante o justo después del baño.

Si, por otro lado, se adquiere fimosis (como resultado de retraer el prepucio o después de la inflamación), la cirugía es a menudo necesaria. La solución quirúrgica evita complicaciones derivadas de descuidar el tema: en el futuro, un mayor riesgo de desarrollar infecciones del tracto urinario, cáncer y enfermedades de transmisión sexual.